La Pieza Arken corona el Mulhacén.

28 09 2010

El pasado miércoles 22 de septiembre algunos gondorianos por fin logramos quitarnos una espinita que llevábamos clavada desde la última excursión a las Montañas Blancas: coronar la cumbre del Mulhacén. Temerosos de que la caprichosa climatología de montaña nos la volviese a jugar, con más posibilidades esta vez ya entrados en el otoño, y conscientes de que en la última ocasión tan sólo realizamos una parte del camino, emprendimos este viaje solamente cuatro aventureros. Contamos como siempre con nuestro excelente guía Rafa Caradhras, cuyos consejos sobre el frío nos libraron de una probable congelación. Se unió a la excursión Dani Thorondor que pisaba la sierra por primera vez, y el grupo lo completamos Miguel Mandos y una servidora, ya conocedores de las intenciones de la cruel montaña, pero sólo de sus intenciones…

Primera parte del camino

Primera parte del camino

Salimos de la Hoya de la Mora, concretamente del Albergue Universitario, con el sol sobre nuestras cabezas y unas pocas nubes en el horizonte, y seguimos la misma ruta que la vez anterior hasta el refugio de la Carihuela, desde donde no pudimos continuar en aquella ocasión. No obstante, ahora el paisaje era radicalmente distinto, ya que la mayoría de la nieve se había ido, exceptuando algún que otro nevero, y todo se parecía más a un desierto. La primera parada la realizamos en el refugio de la Carihuela, donde almorzamos y charlamos con un grupo de ingleses y un español despidiéndonos rápidamente con un “farewell” y un “pim-pam-púm”, ansiosos como estábamos de ver el trayecto desconocido que comenzaba a partir de ahí. Tras descender a los Vasares del Veleta dejando atrás la laguna de Aguas Verdes, llegamos al Collado del Lobo desde donde nos asomamos desafiando al vértigo: las vistas merecían la pena.

A mitad de camino

Emyn Muil

El Paso Alto

Continuamos hasta divisar los Crestones y Raspones de Río Seco y abajo, la laguna de Río Seco: parada obligada para descansar los pies en sus heladas aguas mientras nuestros reporteros gráficos, Dani Thorondor y Miguel Mandos no paraban de sacar fotos entre exclamaciones acerca de la belleza del paisaje que teníamos ante nosotros y del que en ese momento teníamos la suerte de formar parte.

Laguna de Río Seco

En la laguna

Proseguimos la aventura hasta el refugio de Villavientos (esa noche entenderíamos la precisión semántica de su nombre) y allí nos encontramos con Juan, quien nos brindó útiles consejos acerca del tiempo y con el que compartiríamos más tarde una velada de té, humo y buena conversación. Continuamos hasta el refugio vivac de la Caldera: a su lado oeste se situaba la laguna del mismo nombre y a su lado este el imponente Mulhacén, que nos miraba ruidoso y desafiante.

El Mulhacén nos contempla

Realizamos un breve descanso, nos libramos de las mochilas que poco a poco se habían ido haciendo más y más pesadas por el cansancio, y nos concienciamos de que esta vez sí, alcanzaríamos el techo de la Península.

El temible ascenso

El ascenso fue difícil, y a más altura, el viento se hacía más visible y amenazador, pero poco a poco, cada uno a su ritmo fuimos llegando a la cumbre donde nos esperaba la señal de que lo habíamos conseguido, cubierta de objetos que otros montañeros habían dejado de recuerdo.

La cima coronada

La cima coronada

Allí, en la cima escuchamos el poema The Mewlips en boca del propio Tolkien, una sorpresa que nos tenía preparada Miguel Mandos y que recibimos con gran entusiasmo (http://www.youtube.com/watch?v=aGctGyCDGYA). Nos hicimos la foto de rigor con la Pieza Arken, algo que ya se ha convertido en una tradición de nuestro Smial, y admiramos las magníficas vistas que desde allí se divisaban: hacia el norte, la laguna de la Mosca, el barranco del Río Guarnón, Güejar Sierra a lo lejos y también el antiguo refugio de cazadores del Aceral, un viejo conocido de este Smial; al oeste, justo a nuestros pies, el refugio vivac de la Caldera, desde donde habíamos subido, y el Puntal de la Caldera, el Cerro de los Machos y el Veleta, alzándose sobre él pero bajo nosotros, así como los Tajos de la Virgen, el Elorrieta y el Tozal del Cartujo; al sur, contemplamos el Barranco del Poqueira con el refugio del mismo nombre, intuimos Capileira y atisbamos al fondo la Loma del Jabalí; el este se encontraba todo cubierto de nubes, excepto a nuestros pies, donde las Siete Lagunas yacían tranquilas en esa otra más apacible vertiente de las montañas. Junto a nosotros en la cima se alzaban los restos de la antigua ermita erigida en honor de la Virgen de las Nieves, que según la leyenda se apareció a un párroco que cruzaba la Sierra para mostrarle el camino tras perderse éste en una tormenta de nieve.

La cima coronada

El descenso lo hicimos corriendo, llenos de energía, energía nueva que le habíamos arrebatado a la montaña como recompensa por haber vencido al cruel Gigante. Una vez abajo, visitamos la laguna: de nuevo la mejor medicina para los pies. Con el sentido del deber cumplido volvimos al refugio de Villavientos, donde pasaríamos la noche y donde nos esperaba Juan, un sabio montaraz también admirador de Tolkien y gran conocedor de la cultura hindú, que llevaba varios días por aquellos lares y del que aprendimos que Mahábhárata significa “la gran India” además de compartir con él anécdotas y lecturas a la luz de la vela aquella fría noche. Parecía que no sólo le habíamos ganado la partida a la montaña sino que además la noche nos regalaba un cielo despejado y una impresionante luna llena. ¿Qué mejor escenario para unas buenas lecturas? Allí, a los pies del Mulhacén, Miguel Mandos nos deleitó con unas líneas del capítulo 2 de la Saga de Ketil Salmón y se aventuró a hacerlo en noruego antiguo para nuestra admiración. Éste es el fragmento que leyó:

Mandos lee la Saga de Ketil Salmón

Hann var dimmraddaður og mæltist við einn saman: “Hér er illa um gengið,” sagði hann, “að hrökt er öll eiga mín og með það þó verst farið, sem bezt er, sem eru mannakrof mín. Væri slíkt launa vert. Hefir nú og eigi haglega umskipast, að Hallbjörn, vinur minn, situr nú kyrr heima, en Ketill hængur, eldhúsfíflið, er nú hér kominn, enda væri mér aldrei við of að launa honum. Væri mér næsta skömm í því að bera eigi langt af honum, þar sem hann hefir vaxið upp við eld og verið kolbítur.”

Leyendo La Comunidad del Anillo

Rafa Caradhras y yo misma nos decantamos por una lectura de La Comunidad del Anillo mientras que Dani Thorondor prefirió escuchar mirando ensimismado a la luna. Tal vez se estaba preparando para la interesante charla sobre constelaciones que nos dio luego, donde nos mostró entre otras, a Wilwarin, la mariposa de Tolkien, mientras que Rafa Caradhras nos hizo ver cómo la pronunciación de la palabra recuerda al batir de alas de una mariposa, incluso la grafía misma nos lleva a pensar en la silueta de una mariposa. De nuevo Tolkien y su impecable fonoestética…

La noche estuvo gobernada por el incesante viento que golpeaba el refugio como si quisiera arrastrarnos hasta el borde del desfiladero. ¿Quizás la montaña se estaba tomando ahora la revancha? Pronto descubrimos que la respuesta era afirmativa, nada más despertar y ver que el día amanecía lluvioso y con mucho, mucho, mucho viento. Aquí comenzaba la odisea del retorno. Fue una vuelta llena de altercados, y a menudo nos acordábamos de Bilbo y sus momentos de duda acerca del sentido o el propósito de vivir aventuras. ¿Merece la pena? ¿Mereció la pena la lluvia, el frío y el viento que casi nos hace emprender el vuelo cual Wilwarin? Habla mi lado Tuk cuando respondo sin dudarlo que sí.

El duro retorno

Mont Blanc yet gleams on high:-the power is there,
The still and solemn power of many sights,
And many sounds, and much of life and death.
In the calm darkness of the moonless nights,
In the lone glare of day, the snows descend
Upon that mountain; none beholds them there,
Nor when the flakes burn in the sinking sun,
Or the star-beams dart through them:-Winds contend
Silently there, and heap the snow with breath
Rapid and strong, but silently!
The secret Strength of things
Which governs thought, and to the infinite dome
Of Heaven is as a law, inhabits thee!
And what were thou, and earth, and stars, and sea,
If to the human mind’s imaginings
Silence and solitude were vacancy?
(Mont Blanc de Percy B. Shelley)

Silvia Isilmë





Lectura dramatizada de El Hobbit.

11 07 2010

El pasado 28 de junio nuestro Smial de Minas Tirith, se reunió para realizar una lectura dramatizada del primer capítulo de El Hobbit de nuestro admirado profesor, bajo el título:

– Teatro leído para niños: “El Hobbit, de Tolkien: Una tertulia inesperada”

El promotor de la lectura fue el socio de honor de la STE, Eduardo Segura Aelfwine, simpatizante de Minas Tirith. Teniendo que realizar una actividad relacionada con la lectura y dirigida a un público infantil, Eduardo recurrió al Smial. La propuesta fue acogida con entusiasmo y no sin cierta satisfacción. Surgió entonces la idea de iniciar a los asistentes de corta edad en el libro que Tolkien escribiera en forma de cuento para sus hijos.

El problema era cómo mantener la atención de los espectadores considerando que contábamos con poco tiempo para hacer algo demasiado elaborado o vistoso. Decidimos finalmente hacer una lectura dramatizada donde cada miembro hablase por un personaje.
Tras asignar enanos, hobbits y magos se realizó un ensayo en el Parque García Lorca, con poemas y canciones que nos satisfizo bastante pero que distaba de la perfección.

Así llegó el día de la verdad. Nos reunimos en el Salón de actos del Centro Cultural Nuevo Inicio, en el Edificio de la Curia Metropolitana y pronto estuvimos allí todos preparados: Eduardo Aelfwine que sería el narrador, Jesús Tevildo (otro simpatizante del Smial, histórico de Tol-in-Gaurhoth, en Córdoba), encargado de Bilbo, Miguel Mandos como Gandalf, Alberto Alhyador como Thorin y Silvia Isilmë, Rafa Caradhras y Manolo Eärnur elegidos para Gloin, Dwalin y Balin, Bofur, Bifur, Bombur, Fili y Kili, respectivamente. En efecto, Caradhras y Eärnur tenían sus voces pluriempleadas.

Una vez dentro y tras algunos problemas con el sistema informático conseguimos proyectar de fondo el mapa de Thorin para que el público pudiese seguir la andazas de la tropa. Dispusimos la sillas, calentamos la voces y cada uno tomó una pipa de fumar, cortesía de Alberto Alhyador, para crear ambiente. Los espectadores empezaron a llegar y tomaron asiento.

Comenzamos la lectura no sin algunos nervios pero a medida que avanzaba nos fuimos asentando en nuestro papel y al final, tras casi una hora, todo salió francamente bien.

El Salón no estaba ni mucho menos lleno y sin embargo había un ambiente académico y a la vez amigable que invitaba a la lectura. Los niños de la sala siguieron con atención nuestras palabras y todos los presentes se trasladaron a Bolsón Cerrado y compartieron con nosotros, con Bilbo y sobre todo con Tolkien, la emoción de proyectar un gran viaje hasta la Montaña Solitaria.

Eärnur.





Eruhantalë. Fiesta del Otoño.

13 10 2009

Tres veces al año hablaba el Rey: la oración a la llegada del año en la Erukyermë en los primeros días de la primavera, la alabanza de Eru Ilúvatar en la Erulaitalë a mitad del verano, y la acción de gracias que se le consagraba en la Eruhantalë a fines de otoño.
“Una descripción de la Isla de Númenor”. Cuentos Inconclusos.

Los días 25, 26 y 27 de septiembre los habitantes de la Isla de Númenor viajaron hasta la Tierra Media para conmemorar una de sus más importantes festividades con los habitantes de Minas Tirith, sus orgullosos herederos. Los nervios y las carreras para ultimar los detalles días antes del desembarco de tan importante visita dieron paso pronto a la risa, los abrazos y el reencuentro entre amigos cuando empezaron a arribar los viajeros. Tharkas, Valandil, Rodas y Morendil fueron los primeros en llegar y tras las oportunas disposiciones para su descanso nocturno marcharon a dar buena cuenta de algunas tapas y bebidas en las cercanías. Como guías en esta primera etapa se repartieron Iliel, Eärnur, Rielle y Mandos. Más tarde terminaron de llegar los barcos de la expedición con Nai, Míriel, Dunnendel, el embajador gondoriano Meneldil y un polizón de última hora en forma de senescala Erendis.

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Todos juntos estuvimos entretenidos hasta altas horas de la noche al sabor de diversas bebidas espirituosas de las que sirven en la ciudadela vigilante y algunas otras procedentes de Elenna que pusieron a prueba el aguante de nuestras mesnadas. También se improvisaron algunas canciones y el caso es que el agasajo inicial no terminó hasta pasadas horas poco prudentes.

Al día siguiente era tiempo de ascender hasta Cumbres Verdes, nuestro improvisado Meneltarma, para dar comienzo a los actos del día de acción de gracias a Eru. Pertrechados en abundancia y algo preocupados por las perspectivas meteorológicas, nos asentamos en el pinar y no tardaron en dar comienzo los primeros combates y entrenamientos con arco e incluso con un extraño elemento de origen desconocido que tenía que ver con el deporte que practicaron antaño los gigantes, según la mitología y algunos rohirrim: el rugby. Pronto se registraron algunas bajas entre los contendientes que pese al buen ánimo y la amistad imperante intentaban descollar en el arte de la guerra con fuerza y contundencia. Fue entonces cuando se decidió que debían comenzar las justas, tradición de sabor gondoriano que también practican en abundancia nuestros antepasados numenoreanos. La primera de las competiciones fue la justa con espada larga en la que primó la destreza de los habitantes de la Isla de modo que terminaron enfrentándose en la final, si este cronista no recuerda mal, Valandil y Míriel. Tras un largo y muy disputado combate que atrajo las miradas de todos los curiosos Míriel se impuso. La segunda prueba que tuvo a los mismos contendientes en liza consistió en espada corta y escudo. Aquí los gondorianos se mostraron más diestros resultando finalistas Eärnur y Meneldil (la casualidad puso enfrente al último y al primero de los reyes de Gondor, hasta la llegada de Aragorn). De nuevo se vieron vistosos lances y un largo desarrollo que culminó con la victoria de Eärnur por bastante poco.

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Terminadas las justas durante la tarde se desarrolló un rol en vivo dirigido por Tharkas y Valandil que resultó bastante divertido aunque algo caótico. La guerra entre parientes en un apartado lugar donde yo, Próspero, gobernaba con cierta tranquilidad (excepción hecha de unos osos salvajes que no atendían a razones los muy levantiscos) hasta que empezó a llegar a mi islita una variada fauna de personajes a cual más sospechoso. Joyas, matrimonios, asesinatos, celos, políticos y marineros, aventureros y cortesanos… todos los ingredientes para convertir mi tranquila y algo amarga residencia en una cueva de intrigas e iniquidades. Yo por si acaso me casé con una noble y mandé a mi hija a la corte. Abnegada labor la del padre diligente que casi se ve descubierto en cierta intriga.

Entre medias, no lo he contado, hubo una tempestad.

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Llegó luego el tiempo de merendar. En Minas Tirith siempre nos hemos tomado muy en serio esa parte del día y aunque las fuerzas acantonadas no eran muchas, lo que impidió un banquete más grandioso como hubiera sido menester, se hizo lo posible por reunir viandas a la altura de nuestros ilustres visitantes y del día que conmemorábamos.

Al acabar el día dispusimos el regreso y tras un paseo por la ciudadela llegamos al lugar de la cena en la que tras el tradicional brindis numenoreano pudimos dar cuenta de ricos platos. Para entonces y por breve tiempo se nos unió el cruel Caradhras con un amigo y volvió Iliel de sus guardias para acompañarnos el resto de la noche. Tras la cena regreso a las estancias y sorpresa, los habitantes de la isla nos ofrecen un divertido teatro cuya figura principal es Mandos. Luego se realizaron diversas lecturas, algunas armonizadas con música y cuando la hora resultó algo intempestiva se procedió a la entrega de mathoms. Nuestros invitados nos ofrecieron una preciosa caja que contenía los restos de un naufragio sufrido por algún exiliado numenoreano. Llena de recuerdos y tesoros, la caja nos maravilló a todos los presentes y prometimos velar por su conservación. Por nuestra parte intentamos humildemente emular su desprendimiento con una carta de marear y un compás de medir distancias náuticas.

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Al día siguiente se había organizado una visita a la fortificación de la Alhambra, incluidos sus palacios y sus fragantes jardines. La mañana pasó rápida en la contemplación y paseo por el lugar y cuando nos quisimos dar cuenta era la hora de las despedidas, que alargamos como pudimos en un burguer primero y en una cafetería después. Y así, alegres por los días pasados y a la vez apenados por la sensación de pérdida al ver marchar a los amigos, vimos el desplegar del velamen de los navíos de Númenor que se alejaron de nuestras costas, ondeante la enseña de los herederos de Elros.

Las palabras de agradecimiento no pueden compensar el esfuerzo y el trabajo desarrollado por los numenoreanos para el disfrute compartido con un puñado tan pequeño de gondorianos como los que ahora defienden nuestra ciudadela. Aún así, de verdad, muchas gracias por traernos algo de vuestra magia antigua hasta las tierras de Gondor.

Mandos.





Finalizó el Día Tolkien

1 04 2009

Terminó el Día Tolkien 2009 y en Minas Tirith tenemos un balance muy positivo del mismo. Por un lado nos ha servido para acercarnos a los medios de comunicación que han presentado una imagen muy positiva de nuestras actividades.

Algunos ejemplos son:

Granada Hoy:
El ‘smial de Minas de Tirith’ congrega en la ciudad a los amantes de la obra de Tolkien

Ideal (incluye vídeo):
Juventud organiza unas jornadas dedicadas a J. R. R. Tolkien

Granada Digital:
Miguel González: “Tolkien es mucho más que el Señor de los Anillos”

Relacionado con Ideal el Foro “Por un puñado de Comics” que lleva uno de sus redactores:
Celebración del Día Tolkien en Granada
Esta tarde en las Jornadas de Tolkien

Incluso la web del Ayuntamiento recogió en portada la noticia de las Jornadas:
La obra de J.R.R. Tolkien llega a la Casa de la Juventud

También hemos podido comprobar la receptividad por parte de instituciones como la Concejalía de la Juventud del Ayuntamiento o de particulares como la Librería Picasso.

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Por supuesto no podemos dejar de agradecer a los dos conferenciantes, Carlos Márquez y Margarita Carretero, su importante y muy interesante colaboración que esperamos nos permita producir nuevos frutos en el ámbito universitario. Del mismo modo queremos dar las gracias a todos los que se animaron a asistir a los distintos actos programados y con cuya presencia dieron sentido a estas jornadas.

Fotografías del evento aquí

Mandos.





Navidades en la Ciudadela

12 01 2009

¡Salve Gondorianos!

Durante las pasadas Navidades los miembros del smial de Minas Tirith nos reunimos para celebrar las fiestas así como algunos acontecimientos relacionados con el propio smial así como con Tolkien, y nos gustaría compartir estas reuniones con todos los visitantes de nuestro blog.

El día 26 de Diciembre tuvo lugar una Merienda Hobbit en la que pudieron degustarse dulces, postres asi como chocolate caliente, todo ello digno del más exigente estómago del más hambriento de los hobbits. Para acompañar a esta merienda, llevamos a cabo unas lecturas de temática navideña o invernal, sin embargo, el chocolate caliente nos protegío del frío y la nieve que estos relatos nos trajeron. Entre ellos, pudimos escuchar algunas de las Cartas de Papa Noel de la mano de Tolkien o un fragmento de Canción de Navidad de Dickens.

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Más fotos

Y más 🙂

Hasta la próxima entrada

Rielle





Lecturas de un 5 de diciembre

8 12 2008

Abrí la puerta. Percibí el aroma del té recién hecho que manaba desde el interior del hogar de los soñadores. El grupo no era muy numeroso pero la presencia de cada uno confortaba al otro. Atisbé unas cálidas sonrisas mientras me acomodaba y me sumergí en el estanque donde burbujeaba la fantasmagoría. Y soñé.

Primero de la mano de Caradhras que me transportó hasta unos niños hobbits correteando en torno a un carro atestado de misterioso contenido. Con ellos sentí que la fiesta no llegaría nunca.

Más tarde Rielle señaló en dirección a una figura blanca, acaso un fantasma o una doncella que atrajo mi atención, enervó mis sentidos y supe que debía perseguir hasta el fin de mis días lo que nada es si no un rayo de luna.

La desesperación me llevó a la locura y fue Khalar quien me introdujo en aquel recinto lleno de locos donde las autoridades proponían un trato a un demente si resolvía un complejo enigma relacionado con un colegio de monjas algo similar que no llegué a entender ensimismado como estaba con la Pepsi-Cola que me trajo la enfermera y, necesario es decirlo, con la enfermera misma.

Debí dormirme y alguien me despertó. Iliel tocó mi hombro y supe que el escenario había cambiado y acompañaba a un joven llamado Max por una especie de cementerio de estatuas delirantes bañadas por la niebla y el sentimiento de temor del que tuvimos que huir para mantener la cordura.

Así llegué, esta vez por mi propio pie, hasta las montañas de Rohan. Extraño viaje aquel. Había consejo en Meduseld y aparecieron los dunlendinos precedidos del orondo Freca, con ánimo de pendencia y supe que aquello acabaría mal pues Helm no es señor que permita bravatas en su casa. Vi todo cuanto aconteció los siguientes meses, tras el infausto consejo y como murieron los hijos del rey y como acabó sus días el propio Helm.

Desperté. El hogar de los soñadores vuelve a ser una habitación cualquiera. Es hora de recoger, de reanudar el vivir con los pies en el suelo. Al menos tenemos el consuelo de poder ejecutar juntos uno o dos de esos poderosos encantamientos cada mes.

Mandos.





Crónica de la lectura de cuentos en la tetería Pervane

11 11 2008

El pasado sábado, algunos de los socios y simpatizantes del Smial de Minas Tirith nos reunimos para compartir una fantasiosa velada alrededor de la calidez que en ocasiones puede emanar de las palabras. El repertorio escogido fue muy variado:

  • Abrió la sesión Miguel “Mandos” con la lectura del comienzo de El Señor de los Anillos, tratando así de dar vida a una idea que se gestó en la última Estelcon, y que no es otra que perpetuar la tradición de la lectura de un fragmento de la obra principal de JRR Tolkien (o al menos, la más difundida) en cada reunión del smial.
  • A continuación disfrutamos de un pasaje de la novela Herejía, primer volumen de la trilogía  Aquasilva escrita por el joven Anselm Audley. Fue la primera lectura de Macarena, una simpatizante que apenas lleva un par de semanas entre nosotros y que, sin embargo, caló con su carismática voz  entre los presentes.
  • De manera súbita viajamos hasta la Antigua Grecia con el siguiente relato. Un pasaje de Puertas de Fuego, de Steven Pressfield, dio buena cuenta del carácter y la disciplina espartanas que fascinan a muchos. Eloy “Meneldil” trató de conducirnos, escudo en mano, hasta la batalla contra el ejército de la ciudad de Antirhion librada por los bravos lacedemonios.
  • La risa, al tiempo que la reflexión, volvieron a la velada con la lectura de Alicia “Iliel” de uno de los capítulos de la obra Eres una bestia, Viskovitz,  del italiano Alessandro Boffa. Los particulares problemas que ha de afrontar un camaleón enamorado constituyeron el cuerpo principal de una lectura no carente de un agudo ingenio, que se prolonga más allá de las propias palabras del texto.
  • Para concluir, Carlos “Denethor II” nos obsequió con un fragmento de un relato de producción propia y que lleva por nombre El viaje de Don Senén. La historia de un peculiar personaje, gestada años atrás en los amplios salones de la Torre Blanca y ahora recuperada, en su viaje hacia los misterios más inconcebibles.

Muchas gracias a todos los que participasteis, y un recuerdo para todos los ausentes. A buen seguro que pronto, muy pronto, volveremos a compartir maravillosas historias.

Gondorianos en la teteria

Gondorianos en la tetería

Más fotos aquí

Fotos de Iliel, crónica de Meneldil.